Entrevistas feminismo Ilustraciones

Entrevista con Lía Copello: MUTANDO PIELES

Lía Copello y su apuesta por la deconstrucción feminista desde el humor: “Creo que el gran despertar fue ese; empezar a poner en palabras lo que ya sabíamos que estaba sucediendo.”

Por Victoria Chimento
Fotografías de Alejandra Bonaccini y Pedro Palacios
La Cope Lía Copello Línea Peluda Arte Dibujo Historietas Ilustración Feminismo Amalgama Cultural Revista Fotografía Alejandra Bonaccini Pedro Palacios Victoria Chimento
Fotografía: Alejandra Bonaccini y Pedro Palacios// Intervención: Lía Copello

Hace cinco años que Lía Copello empezó a crear a La Cope, este personaje que, si bien arrancó dibujando situaciones cotidianas de ella misma y sus amigas, hoy tiene una identidad y personalidad propias, que muchas veces cuesta separar de su persona. “Ahora que me rapé me preguntan cuándo voy a rapar a La Cope, ¡y no la voy a rapar porque no soy yo!”, aclara entre risas. “Somos dos personas distintas, y me gusta que se mantenga así.” Lía nunca había pensado en el dibujo como un trabajo, sino como un hobby con el cual combatía al aburrimiento. “De golpe me encontré haciendo historietas, algo que nunca había hecho. Pero me di cuenta de que estaba bueno y de que podía seguir desarrollándolo.”

La Cope Lía Copello Línea Peluda Arte Dibujo Historietas Ilustración Feminismo Amalgama Cultural Revista Fotografía Alejandra Bonaccini Pedro Palacios Victoria Chimento

¿Cómo decidiste dedicarte al dibujo cien por ciento?
Lo que me pasó a mí fue muy loco porque fue de un día para el otro. De repente me encontré con miles de seguidores, con ofertas de laburo. No sabía cuánto se cobraba ni nada. Yo solo sabía que no quería laburar más en una oficina. Odiaba el horario, a mi jefe, a mis compañeres, todo. Y con esa idea en la cabeza fui avanzando. Trataba de conseguirme trabajos de menos horas para poder dedicarle más tiempo a lo que me gustaba, y no terminar dibujando re cansada a las 3 de la mañana.

¿Y tenías algún referente?
De chica no era una persona consumidora de comics, prefería leer cuentos, relatos o novelas. Me encontré con el comic más de grande. Pero en mi casa siempre estuvo presente Maitena, así que si tengo que elegir a una la elijo a ella, por haber hecho lo que hizo hace tanto tiempo siendo mujer. Además, es muy copada. Poder conocerla y bajarla de ese lugar de ídola está buenísimo. Es un poco lo que pasa hoy en día entre las compañeras que dibujamos, hay un acercamiento muy grande. Salimos de esa idea de referente, de ídolo, y vemos a quién tenemos al lado.

La Cope Lía Copello Línea Peluda Arte Dibujo Historietas Ilustración Feminismo Amalgama Cultural Revista Fotografía Alejandra Bonaccini Pedro Palacios Victoria Chimento

Al principio laburaste para varias marcas…
Sí, laburé muchos años para marcas de toallitas por ejemplo. Si bien ahora lo pienso como una paja, en ese momento me ayudó a dar el salto y dejar de trabajar en una oficina. Hoy en día trato de mantenerme fuera de las marcas, aunque es muy tentador porque te ofrecen un montón de plata por un dibujo y pensás: “Ay, no, pero ¿qué habías dicho de las mujeres…?” Sé que es un privilegio poder decidir eso, y soy consciente también de que vengo de una clase media que me permitió en su momento hacer ese quiebre, tengo estudios, y pude encontrarle la vuelta a monetizar mi laburo, que es algo que no suele ser fácil. Y sé que si me va mal con esto, puedo volver a conseguir un laburo de lo que sea. Agradezco todos los días poder vivir de la autogestión y lo disfruto, pero también trato de aprender. Porque cambia toda la estructura a la que una estaba acostumbrada. Si un día no tengo ganas de subir nada a Instagram, no lo subo, pero la tira en Página 12 tiene que salir sí o sí.

Hasta fin del año pasado, Lía publicaba una tira semanal en el suplemento Universidad del diario Página 12, que desde 2019 ya no saldrá más debido a una cuestión de presupuesto. “Fue un flash. Yo tengo un poco la nostalgia del papel, entonces ver mi tira en un diario, que mi vieja lo compre y poder coleccionarlos me parece hermoso. Y más en un diario como Página 12 que representa un montón de cosas que están buenas.” El único lugar en el que anteriormente habían salido las tiras de La Cope fue en la edición para Latinoamérica de la revista Cosmopolitan. Esa propuesta le llegó a los dos meses de arrancar a dibujar, por lo que obviamente la aceptó, pero cada vez se hacía más evidente que los perfiles no encajaban. “Los temas de las notas eran ‘Fiestas de disfraces’ o ‘Maridos’, ¡y no sé cómo hacer un chiste de maridos!”, se ríe Lía, y ya más seria agrega: “En este último tiempo mi laburo se volvió mucho más político, entonces se hace difícil mezclarlo con alguna publicación o una marca, que seguramente tengan un discurso que no está bueno. De junio a agosto creo que no dibujé nada que no tuviera que ver con el aborto”. Se refiere al período que hubo entre la votación del proyecto de ley que planteaba la legalización del aborto en la Cámara de Diputados el 14 de junio, y la votación en la Cámara de Senadores el 8 de agosto.

La Cope Lía Copello Línea Peluda Arte Dibujo Historietas Ilustración Feminismo Amalgama Cultural Revista Fotografía Alejandra Bonaccini Pedro Palacios Victoria Chimento

¿Tienen lugar las mujeres en el mundo de la historieta? ¿Hay un mainstream de historieta?
Hay un mainstream de historieta como en todos los rubros que está formado por señores arraigados a sus propios valores, haciendo lo mismo hace 3 millones de años. Así que el espacio lo generamos nosotras como en todos los rubros. En los últimos años apareció esta idea de juntarnos y de generar nuestros propios eventos, nuestras propias ferias, nuestra propia autogestión, nuestras propias editoriales. Nuestra manera de vivir de lo que hacemos, que es muy difícil.

Y eso fue gracias al feminismo…
Sí, ni hablar. Pero también con el auge del feminismo hay muchos espacios que intentan agarrarse de eso, y empiezan a salir notas horribles en Clarín tipo: “Las ilustradoras mujeres que…”, o generan eventos que tienen que ver con el público femenino, y eso tampoco está tan bueno. Me parece que hoy lo mejor es que nosotres generemos nuestros propios espacios y veamos qué sale a partir de eso. Creo que es lo más importante y lo más lindo de lo que pasó en los últimos años.

Facebook: LA COPE

¿Cuándo hiciste el click del feminismo?
Creo que siempre hubo en mí un instinto de injusticia, de darme cuenta de cosas que están mal, pero al que no le podía poner nombre porque hasta hace unos años no se hablaba de feminismo. El gran click en mí fue el primer Ni Una Menos, los primeros casos de femicidios hablados en los noticieros, en las casas, en las calles. Creo que el gran despertar fue ese, empezar a poner en palabras lo que ya sabíamos que estaba sucediendo.

El 3 de junio de 2015 se realizó en Buenos Aires y en varias provincias de la Argentina la primera marcha lanzada por el colectivo #NiUnaMenos en respuesta a la cantidad de femicidios producidos en el país. La convocatoria fue de 300 mil personas solo en Capital Federal, y el movimiento muy pronto se contagió a países vecinos. La manifestación se repitió en los años siguientes, y en 2018 se sumó la consigna “Sin aborto legal no hay Ni Una Menos”.
“Como ilustradores, nosotres nos agrupamos por primera vez el año pasado en el contexto de la lucha por el aborto legal. Vimos que las actrices lo estaban haciendo, las músicas también, y nosotras estábamos sueltas”, afirma Lía. Así formaron Línea Peluda, un grupo de mujeres y trans ilustradoras que dibujan en lucha por el aborto legal, seguro, y gratuito. “Empezamos siendo un grupo re chiquito que dibujábamos para los martes verdes (los días en los que se hacían en el Congreso las exposiciones previas a las votaciones tanto de Diputados como de Senadores), y nos dimos cuenta de que éramos un montón y de que no nos conocíamos”.

Y si el aborto se aprobara este año, ¿qué sigue en la lucha feminista?
La legalización del aborto me parece una necesidad tan evidente y tan urgente que no puedo creer que no haya salido el año pasado. Sin embargo, no creo que vaya a salir este año tampoco. Pero debemos entender que el feminismo no es una utopía. El feminismo es política, es salir a la calle, es una lucha constante. Y no me gusta caer en el optimismo berreta de conformarnos con que hicimos un montón, porque sí, claro que logramos un montón, pero porque salimos a la calle todas las veces que había que salir. Esa es la única manera de hacer un feminismo colectivo y popular, y de conquistar derechos. Y después está el cambio individual que se genere en cada une de nosotres. En nuestra intimidad, en nuestras casas y en nuestras camas, como dice (la escritora y periodista) Luciana Peker. Cómo yo cambio, cómo yo dejo de frecuentar amigues que dejan de representar lo que considero que está bien, cómo dejo de vincularme sexoafectivamente con personas que perpetúan violencias o que no se quieren poner un forro. Son miles de cosas que hacen que se genere un cambio más cultural o más social, como el que sucedió con el aborto. Si bien la ley no salió, lo despenalizamos socialmente.

La Cope Lía Copello Línea Peluda Arte Dibujo Historietas Ilustración Feminismo Amalgama Cultural Revista Fotografía Alejandra Bonaccini Pedro Palacios Victoria Chimento

En la mayoría de los rubros, cuando la artista es una mujer se dice que su arte es “para mujeres”. ¿Sentís que se está saliendo un poco de eso o no?
Creo que depende mucho del nivel de mainstream que se maneja. Hace dos años nos hicieron una nota en Clarín, a la que accedimos porque necesitábamos difusión y creíamos que era una buena oportunidad, pero después te das cuenta de que todas las preguntas son: “¿Y qué se siente dibujar siendo mujer?” Y no quiero hablar más de eso, ya estamos en otro nivel. Eso también sucede dentro del feminismo. Estamos creciendo tanto y tan rápidamente que ya ni siquiera queremos hablar de “mujer”. Ese feminismo biologicista, que se basa en si tenemos o no vagina, no va más. Ser mujer no te hace feminista ni mejor persona, ser mujer de hecho te hace mucho más privilegiada que un montón de disidencias y personas que están dentro del feminismo. Entonces me parece que hay que empezar a hablar del laburo de cada une desde su militancia o su activismo. No porque dibujes y seas feminista tenés que dibujar sobre feminismo, pero sí creo que cada vez es más notorio que hay una identidad que no podemos dejar afuera. Somos feministas y no lo podemos dejar afuera porque abarca absolutamente todo lo que hacemos.

La difusión en redes es muy útil para tu laburo, pero ¿sentís que todo lo bueno a veces es opacado por el odio que genera?
No sé por qué mi laburo genera tanto odio. Si bien es cierto que aparece cierta militancia o provocación, yo siento que trabajo desde el amor, desde la amistad, trato de fomentar vínculos sanos. Pero en general la gente que odia en internet es muy violenta en ese ámbito, y por suerte después te das cuenta de que no se traslada a la vida real. En estos 5 años todo creció exponencialmente, pero ni en pedo el odio es más grande que al amor. A mí me llegan miles de mensajes amorosos, y no solo eso, el hecho de que vayan a una feria, me compren un libro, stickers, que quieran apoyar mi proyecto, eso es amor también. Y después entender que el odio en internet son letritas en tu celular.

Con el tema del aborto quizás es más entendible, pero lo de la birrita en la vereda fue realmente sorprendente.
Sí, yo creo que es una violencia contra las mujeres y las identidades disidentes que va a existir siempre. Es lo que vimos el 13 y 14 de junio o el 8 de agosto en el Congreso. ¿Una valla que divide a las personas que estamos a favor del aborto de las que están en contra? No. Es una valla que divide a las personas que sienten empatía con alguien de las personas que fomentan el odio. Es la misma barrera que hay entre los que piensan que Santiago Maldonado se ahogó o lo desapareció Gendarmería. Es una barrera que se va a formar en absolutamente todos los temas que generen cierta sensibilidad social.

A fines de 2016, Lía Copello publicó una viñeta en la que decía que la cita ideal de La Cope era tomar una birrita en la vereda. Si bien enseguida se convirtió en una de las publicaciones más megusteadas y compartidas, los insultos no tardaron en llegar. Le crearon miles de memes, le mandaban mensajes deseando que la violen y la maten. En Taringa.net se crearon posteos enteros con la sola intención de insultarla. “A esa violencia por internet yo respondo con mi laburo. Por suerte conseguí que no me afectara, porque lamentablemente Taringa y todo ese mundo de gente horrible va a seguir existiendo.”

La Cope Lía Copello Línea Peluda Arte Dibujo Historietas Ilustración Feminismo Amalgama Cultural Revista Fotografía Alejandra Bonaccini Pedro Palacios Victoria Chimento

¿Qué proyectos tenés para este año?
El 2018 fue un año de cierres y cambios. Me separé, me mudé, me recibí, saqué el libro. Así que ahora solo hay miedo e incertidumbre por delante. Todavía estoy en modo vacaciones, pero en estos meses supongo que se irá acomodando todo un poco.

¿Cómo se te ocurrió escribir tu libro “Víboras”?
Al toque de empezar a dibujar, una editorial quiso hacer una recopilación de dibujos. Como me parece medio raro que alguien pague por algo que ya lo puede ver gratis en internet, en ese momento se me ocurrió sumar un par de tiras nuevas para complementarlas con las de Facebook. Pero me quedaron las ganas de escribir un libro de cero, de crear una historia de principio a fin. Así que me senté con mi amiga Melisa Wortman, que es editora y feminista, y empezamos a tirar conceptos. Sororidad, religión, mansplainning, intimidad, vínculos sexoafectivos, deconstrucción, etc. Y así se fue armando el contenido, de una manera súper natural. Hasta ahora tuvo muchas repercusiones lindas, y se está vendiendo muy bien. Así que estoy muy contenta.

¿Y a la radio no vas a volver?
Wachas, el programa que veníamos haciendo hace 5 años, terminó en noviembre porque desde el primero al último episodio pagamos por el espacio. Y la verdad es que generar contenido y tener que pagarte el espacio da mucha bronca. El tema es que estamos en un contexto de medios en el que es imposible imaginar otra cosa. Yo me recibí de locutora, explícame qué hago con el carnet, dónde busco laburo. Pero nosotras tenemos muchas ganas de hacer el programa porque lo amamos, así que quizás le encontramos la vuelta sin que nos asesine.

¿Irías de columnista de Baby Etchecopar? (El periodista, imputado por discriminación y violencia de género, firmó una probation que lo obliga a ceder parte de su programa de radio a mujeres especialistas en género durante 2019)
Por supuesto. Cuando leí esa noticia me pareció algo fantástico, porque sin caer en un punitivismo inútil, lográs que gente que se sienta a escuchar a Baby Etchecopar tenga que escuchar hablar de feminismo. Quizás solo se enojen, pero quizás algún concepto les vaya quedando.

Baby claramente no va a cambiar de opinión…
No, pero llega a mucha gente.

Como Jorge Rial, o Marcelo Tinelli.
Exacto. Más allá de lo que cada une piense de ellos, son muy populares. Hay que abrir los espacios, porque a veces no nos damos cuenta y nos movemos en círculos con tanto sentido de pertenencia que creemos que todo el mundo es feminista y todo el mundo está a favor de la legalización del aborto. Y no es así, hay mucha gente que quizás no tiene una hija feminista que le caiga con el pañuelo verde en la mochila, o que no tiene acceso a la información que podemos tener otras personas, entonces creo que el rol del feminismo es ir abriéndose desde lo individual hacia lo colectivo, entendiéndonos desde nuestra otredad y nuestras diferencias, pero siempre respetándonos.

Algo de todo esto se resume en el manifiesto que Lía escribió como adelanto de “Víboras”:

“Hay más de tres mil especies de víboras en todo el mundo. Diversas, pero todas dueñas de la majestuosa habilidad de lubricar sus cuerpos para desprenderse de una piel que ya no les pertenece. (…) Víboras. Nosotras también lubricamos nuestros cuerpos a fuerza de lágrimas y orgasmos y soltamos la pesada mochila para poder ser lo que nunca nos permitieron. (…) Por todas, por nosotras, las víboras miramos a los ojos a nuestros depredadores y nos tragamos nuestro propio veneno, para que sepan que podrán vernos tristes y desesperadas pero no pueden destruirnos. (…) Porque aunque muertas, viviremos en la nueva piel de nuestras hermanas.”

La Cope Lía Copello Línea Peluda Arte Dibujo Historietas Ilustración Feminismo Amalgama Cultural Revista Fotografía Alejandra Bonaccini Pedro Palacios Victoria Chimento

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s