Música Reseñas

Marilina Bertoldi, la confianza ciega de la mejor artista argentina del momento

Por Lautaro Punta @lautaropunta

Marilina Bertoldi se mudó de su Sunchales natal a Capital Federal con la cabeza llena de sueños. Estaba enfocada en estudiar publicidad, pero no tardó en recorrer los bares del microcentro con su guitarra a cuestas. Sus primeros shows fueron así: ella, su guitarra y un repertorio que mixturaba algunos de sus primeros temas con covers de sus influencias más grandes: Björk, Cerati, PJ Harvey y Thom Yorke conformaban todes un cancionero tan ecléctico como cautivante.

Fue en 2010 cuando empezó a cobrar renombre en los círculos artísticos under y no tan under de Buenos Aires. Ese año, subió a su canal de YouTube una versión de Si no ves, uno de sus primeros temas, que se viralizó casi al instante. Hoy, casi 10 años después, esa primera grabación tiene más de noventa mil vistas. En esa ocasión, Marilina cantaba con una guitarra oscura y un peinado de influencias floggers que “Si no ves, no sabes a quién sos fiel / Si no ves, no sabes por qué caes”. Casi una premonición de lo que el futuro le depararía.

Luego del reconocimiento fugaz que le otorgó ese video casero, Marilina pensó en grande y juntó a sesionistas de la talla de Hernán Rupolo (guitarra), Rodrigo Bodaño (batería) y Martín Casado (bajo), para formar Connor Questa, que en un principio fue Marilina Connor Questa, un giro artístico para el literal “Marilina Con Orquesta”. Por su parte, Bertoldi acaparó la voz y se encargó de la segunda guitarra.

La banda editó su primer disco, Somos por partes, en 2011. Durante la grabación del material, Bodaño dejó la banda y, en su lugar, se sentó a la batería Facundo Veloso, que también dejaría el conjunto luego de finalizar el disco. El disco tiene doce canciones, muchas de ellas de un rock de marcadas guitarras con influencias de los ‘90 yankees: el grunge se huele en el aire y pueden escucharse claras las influencias de Smashing Pumpkins y Sonic Youth. Las reverbs y los altos en la voz de Bertoldi son, tal vez, lo mejor de este disco de armonías precisas. Comienza a emerger definitivamente aquí el talento de Marilina para escribir: todas las canciones son firmadas por ella -algunas en colaboración con Rupolo- salvo el cover de la versión de Respect de Aretha Franklin, que originalmente pertenece a Otis Redding.

También en 2011, en paralelo a su proyecto grupal, Marilina lanzó de manera independiente y por vía online su primer trabajo de forma solista El peso del aire suspirado, un álbum de seis canciones folk rock en el que se destaca sobremanera la calidad de la voz de Bertoldi y el poder de sus letras. En Puertos, canta: “Abriré el comienzo de un rumbo a mis puertos / Rehacer sin miedo a que el tiempo ni el eco / Me saquen de aquí”. La ambición de Marilina de llegar a lo más alto se deja ver en todo momento en su música y en ciertos destellos en sus letras.

Luego de nuevos cambios cambios en sus filas -Agustín Agostinelli y Santiago Jhones se sumaron como baterista y bajista, respectivamente-, Connor Questa lanzó en 2013 su segundo material de estudio, Fuego al Universo, editado por la mítica discográfica Pelo Music y producido por Gabriel Pedernera, baterista de Eruca Sativa, banda que integra junto a Brenda Martín en bajo y Lula Bertoldi, hermana menor de Marilina, en guitarra y voz. A diferencia del disco anterior, todas las canciones son firmadas por todxs lxs miembrxs del conjunto exceptuando a Jhones.

En cuanto al sonido, suma al grunge del primer material una vuelta de tuerca que roza el rock heavy, sin llegar al metal. Se dejan oír aquí las influencias de Cerati a través de efectos de distorsión ochentosos y algo del blues y el punk en las baterías pesadas de Hoy decido que y De más, en la cual también se desnudan escuchas atentas de Muse y Radiohead.

En 2014 y, nuevamente de manera paralela a la banda, Bertoldi lanzó su segundo material discográfico de forma solista, La presencia de las personas que se van. Fue un proyecto de folk rock, amalgamado por momentos con el grunge que Marilina tenía tan a flor de piel desde su experiencia colectiva, en el que las guitarras intervenidas con efectos disonantes, las baterías potentes y, en ocasiones, los pianos frugales pero emotivos envolvían su hipnótica voz. En mí es, tal vez, una de las mejores interpretaciones vocales que haya dado el indie rock argentino en los últimos tiempos. En Incendios, Marilina deja claro una vez más que cuando toma una decisión, es difícil hacerla desistir de ella: “Nada frenarás en mi afán / De hablarte mientras vos gritás”. Marilina es testaruda, porque esencial y principalmente, confía en lo que hace. Confía en ella misma pero, más que nada, en su arte.

Cuando, luego de la gira de presentación de Fuego al Universo que lxs hizo recorrer el interior de Argentina y algunas ciudades de Uruguay, se empezaron a dispersar los rumores sobre un tercer álbum de Connor Questa, la banda anunció, en marzo de 2015, que se separaban. Si bien la ruptura se dio en buenos términos, lxs músicxs dijeron, a través de un comunicado en su página oficial de Facebook, que no tenían las mismas ideas para el futuro de la banda y que les resultaba incómodo continuar con ese proyecto, por lo que llegaron al acuerdo de disolver el conjunto de la manera más sana posible.

Ya desarmada Connor Questa, Bertoldi se ocupó íntegramente de su carrera como solista. En abril de 2016, casi un año después de la ruptura, lanzó a través de la plataforma Spotify Sexo con modelos, su tercer álbum de estudio. Se trata de un disco de pop rock alternativo, editado nuevamente bajo el sello Pelo Music y producido por Guillermo Porro, productor de Ignacia y Beto Cuevas, entre otrxs artistas. El disco cuenta con la presencia de guitarras a las que Marilina nos tiene acostumbradxs. En este material cobran muchísima importancia los synthes que se suman al power rock que Bertoldi venía construyendo en Connor Questa. Por momentos el sonido retrotrae a Kings of Leon, algo de Tame Impala y continúa flotando en el aire la presencia de Thom Yorke. Por momentos recuerda a Blur, por momentos a Nirvana. El material es tan ecléctico como particular y original su sonido. Las voces suenan claras -el registro de Bertoldi es impecable- y son, esta vez, acompañantes del trasfondo musical. Los bajos y las baterías son el colchón en el cual rebotan los beats que Marilina suma en esta ocasión a su amplio abanico musical. Semejante producción le valió a Bertoldi la nominación a un Grammy Latino para Mejor Disco de Rock en 2016 y el Gardel por Mejor Álbum Artista Femenina de Rock en el 2017.

En 2018 volvió a la carga y lanzó su cuarto material de estudio, Prender un Fuego. Grabado en la Sonoteca y grabado y editado con la colaboración del guitarrista Brian Taylor, es sin dudas la producción más potente de la carrera de Marilina. Deja un poco de lado las guitarras superdistorsionadas del grunge para pasar a realizar un producto musical de pop rock -con algunos toques de funk- y mucho más limpio. Todo se escucha meticulosamente puesto en su lugar y trabajosamente pulido. El corte de difusión del disco, Fumar de día, es un claro ejemplo de ello: todo está donde debería estar, todo suena tan claro como debería sonar.

Un camino constante de oír hasta el hartazgo, parar, grabar de nuevo y estar obsesionada con llevar la mayor claridad posible a su sonido le ha dado a Marilina Bertoldi un resultado ampliamente satisfactorio. Un disco sin fisuras que sienta un precedente en el indie pop argentino y que incluso trasciende las fronteras de lo under. Se consolida Marilina aquí como música de toda la cancha: está a cargo de la voz, la guitarra, los bajos y los sintetizadores; nada se le escapa, está en cada rincón del álbum, en cada sonido y en cada silencio. Es omnipresente en un trabajo que nació desde sus entrañas y es más para ella que para nadie. Un constante aprendizaje le trajo a Bertoldi la madurez musical máxima, un premio a Mejor Disco del Año en 2018 según una encuesta del Suplemento NO del diario Página/12 y un Gardel de Oro en 2019, siendo la primera mujer en ganarlo desde Mercedes Sosa en el año 2000 y la primera abiertamente lesbiana en hacerlo. Pavada de premio para una piba que buscó el éxito con un tesón incansable y una seguridad en sí misma sin precedentes. Merecido lo tiene, salud por la mejor artista argentina del momento.

Hoy Marilina se encuentra en medio de una gira por el interior del país que ya la llevó a lugares como Resistencia, Mendoza, San Juan y que próximamente la encontrará en Paraná, Rosario y Venado Tuerto. En septiembre, además, estará presente en el Futuröck Festi, en el que compartirá la cartelera principal con El Kuelgue, LOUTA, WOS y Eruca Sativa, entre otrxs. La está rompiendo y no parece querer aflojar.

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