literatura poesía Reseñas

Habitar la casa-poema

Reseña de “Stařenka”, de Natalia Leiderman @natalialeiderman

Por Rosario Iniesta @ro_lennon

Natalia Leiderman (Buenos Aires, 1990) es fotógrafa y estudiante de Letras en la UBA. Participó en las Antologías de “El Rayo Verde” 2014 y 2015. En 2016, El Ojo de Mármol publicó su primer libro “Animales dorándose al sol”. 

Tradujo, junto a Patricio Foglia, una selección de poemas de Sharon Olds, “Salto del ciervo” (descargable en www.malonmalon.com.ar) y “El pájaro rojo”, de Mary Oliver (Caleta Olivia, 2017),único libro traducido en la Argentina de la recientemente fallecida poeta norteamericana.

Natalia integra el colectivo Poetas por el derecho al aborto legal. Formó parte de las antologías “Liberoamericanas: 80 poetas contemporáneas” (Liberoamérica: plataforma literaria, 2017), “Martes Verde” (varias editoriales, 2018) y “Otros colores para nosotras: poetas argentinas contemporáneas”, de Bárbara Alí y Roxana Mollinelli (Ediciones Continente, 2018). “Stařenka”, publicado por Caleta Olivia, es su segundo libro de poemas. 

En el prólogo, la poeta rosarina Gabby de Cicco, nos recuerda la faceta de fotógrafa de Natalia, y nos remite al ensayo de Susan Sontag “Ante el dolor de los demás”, en el cual afirma: “Captar una muerte cuando en efecto está ocurriendo y embalsamarla para siempre es algo que sólo pueden hacer las cámaras”.

Fuente: Facebook

“Stařenka” significa en checo “viejita”. Natalia aborda desde su experiencia vital la relación que ha tenido con su abuela. Este poemario es una despedida y a la vez no. Se trata de una exploración de la mujer desde la juventud mirando a la vejez.

El yo lírico de Leiderman es el de una joven que observa, percibe, recorre, dibuja, goza, padece y juega con ese vaivén que le permite traspasar los límites establecidos. Con un lenguaje lúdico, pero no por eso inocente, arma figuras en el aire, deja entrever el poder de su imaginación. Su caudal de emociones fluye  plácidamente en un laberinto entre imágenes, conversaciones y recuerdos de infancia.

Se retratan situaciones domésticas, instantes oníricos y tragicómicos, malentendidos, reflexiones sobre el devenir. Nos hace reencontrarnos con la propia infancia, permitiéndonos reinterpretar aquellos recuerdos que nos llegan como postales de un ayer muy presente. Quizá para replantearnos lo que somos hoy.

Fuente: Facebook

“Las fotografías tienden a transformar, cualquiera que sea su tema; y en cuanto imagen, algo podría ser bello —aterrador, intolerable o muy tolerable— y no serlo en la vida real. Recordar es, cada vez más, no tanto recordar una historia sino ser capaz de evocar una imagen”. 

Susan Sontag, “Ante el dolor de los demás”


Selección de poemas

y qué si estos poemas son la casa

en donde yo entro, joven,

los labios lúcidos y tiernos

y qué si cuando salgo

mis labios son piedras corrugadas

mi piel arrastra el olor

de los estanques

y mi pelo es una trama de pájaros raídos.

ante todo 

no te culpo

pero por qué entregarte

sin vértigo

al deseo ajeno

dejar tu trabajo y entregarte

a los hijos

dejar alemán porque aprendías rápido

y él no lo soportaba

aceptar en silencio, blanca

una amante

un hijo de otra

otra amante

seguir seguir

como si nada

tiemblo

qué cosas estaré soportando

yo ahora

opacadas bajo el trabajo milimétrico

de la costumbre

qué fuerza ejerce sobre mí el hombre

que amo, para volverme más inútil

sin saberlo

y qué fuerza ejerceré yo, sobre quién

hasta aplastarlo

no te culpo

yo tampoco he sabido rebelarme.





también sos

desde algún ángulo de la luz

este sueño feliz

esta abundancia

caminamos de la mano en primavera

tenés el pelo dorado y corto

a lo Marilyn Monroe

cruzamos la plaza y me comprás un algodón de azúcar

qué más puedo pedir

tengo el cielo en la boca

tengo el rumor tibio del sol

anidando en los costados de mi cuerpo

tengo una mujer hermosa

no puedo pedir nada, proyectar

nada

entonces respiro

como si tuviera en el centro

algún jardín, algún bosque

algún dulcísimo sentimiento secreto.

irán quedando pedazos de mí a lo largo de la tierra

en los lugares más íntimos y más públicos

de las ciudades del norte

y del sur

siempre es otoño

las finas capas de mis órganos caen

y luego crujen en el suelo

bajo el peso ligero de los transeúntes 

en cada acto de amor estallo

como una granada 

 y después de la sobremesa

-una vez que ya hemos digerido la muerte-

me recolecto, metódica y mansa  

pero estoy empezando a perder la paciencia

tengo un fuego y un miedo grande

por los años futuros:

cómo serán las próximas casas

los próximos almuerzos, sin lengua 

o sin manos

cómo serán los próximos hombres y mujeres

que me desvistan

y qué pasará cuando quiera armarme 

y no encuentre, por ejemplo, el corazón.


“Stařenka” fue publicado por Caleta Olivia @caletaoliviapoesia




























Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s