Amalgama Ilustraciones textos

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Texto: Yamila Fernández @itsmeyamiii

Ilustración: Laura Rodríguez Levín @lauuarl @turismo.mental

Ilustró Laura Rodríguez Levín

¿Cuántas científicas estudiamos en el colegio? ¿Qué incentivo tienen las niñas y adolescentes para estudiar las disciplinas académicas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM)? ¿Cuántas veces escuchamos como referente analógico a Einstein pero no a Ada Lovelace? ¿Cuántxs conocimos a Marie Curie de grandes, por búsqueda propia?

Inevitablemente los estereotipos de género marcan a lxs niñxs desde una temprana edad, delimitan cuáles son las profesiones que están destinadas a las mujeres y cuáles a los hombres, mientras imponen en el inconsciente una debilidad o una fortaleza ligada directamente a una capacidad mental inmutable.

En el sistema universitario existe una brecha de género en el ingreso y egreso de las estudiantes de las disciplinas CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en la Argentina. Desde 2007, hay más mujeres que hombres en las becas y en puestos de investigación del CONICET.

Del puesto de becario superior, sólo el 23% está ocupado por mujeres; a su vez, en los cargos de gestión, son apenas el 25% y el 12% en las universidades nacionales. Según cifras de UNESCO, menos del 30% de lxs investigadores en todo el mundo son mujeres. Los datos pueden seguir y seguir, comparaciones y segmentaciones anuales, en diferentes ámbitos, a nivel nacional o provincial. Los números nos estallan en la cara y nos dicen a gritos que las mujeres no están siendo parte de las disciplinas que fueron destinadas a hombres desde los comienzos de la humanidad; disciplinas androcéntricas.

La Argentina, a través del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva participa en calidad de país piloto del Proyecto SAGA, el programa de la UNESCO para la reducción de la brecha de género en los campos de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Las investigadoras que dirigen proyectos científicos solicitan y reciben un 25% menos de recursos que sus colegas hombres.

Desde el 2015 existe Chicas en Tecnología, una organización de la sociedad civil que busca reducir la brecha de género en tecnología. Sus programas impulsan a las niñas y adolescentes a ser parte del mundo tecnológico como creadoras y productoras de soluciones, desde la formación secundaria y universitaria hasta el desarrollo de la carrera profesional y un primer empleo.

Chicas en Tecnología lucha por reconocer modelos femeninos y reivindicar a la mujer en un rol profesional. Es inverosímil aspirar a un futuro determinado si este no se puede identificar en otra mujer como posible, en una par, en una maestra, en una científica.

Los manuales escolares, la publicidad, los medios de comunicación, los juegos, los dibujitos animados; todo es parte. Son espacios en los que se tienen que sumar la figura femenina como científica, ingeniera, programadora, matemática, o inclusive, estudiante de carreras afines. Visibilizar y hacer parte de la norma a las mujeres en el ámbito de la ciencia y la tecnología tal y como estamos acostumbradxs a ver únicamente varones. No existe en el imaginario colectivo o en las tendencias de marketing una idea clara sobre cómo innovar y generar además un impacto social.

¿Cómo se aplica la perspectiva de género a la ciencia y la tecnología? 

No solo hay una urgencia, que es disminuir la brecha de género en cuanto a las posibilidades de estudio, trabajos y salario, sino aplicar una perspectiva de género a estas áreas; investigaciones que vayan de la mano, que derrumben los roles de género y puedan integrarse en las disciplinas CTIM.

Durante muchos años la ciencia fue por y para los hombres; parte del derrumbe del androcentrismo es alentar a sumar temáticas desde una deconstrucción feminista. Ahora se fusiona un futuro en donde la maternidad, la violencia de género, reproducción, los vínculos humanos se piensan también por y para las mujeres, desde la ciencia y la tecnología.

Banalizar temas que nacen desde el feminismo es una gran parte de la discriminación que sufren las mujeres frente a estos puestos. La brecha de género aumenta, aunque se sienta como una (falsa) conquista el hecho de sumar puesto de trabajos para las mujeres.

Frente a un estigma tan difícil de erradicar, nos encontramos con trabajadoras que se meten en el terreno “masculino”, que publicitan en los medios a científicas con tubos de ensayos y manos impolutas, pero también que hacen parte a las ciencias mecánicas y electrónicas.

Un mundo que se rige con reglas hechas por hombres, es un mundo próximo a la deconstrucción, y esa deconstrucción se avecina desde un pensamiento feminista.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s